¿Qué hay detrás de las diferencia de los datos de homicidios en 2009?

Por:

Jorge A. Restrepo

Manuel Moscoso

Katherine Aguirre

Por primera vez en varios años, las cifras reportadas de homicidios entre la Policía Nacional y el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses muestran importantes diferencias. Según la Policía Nacional, el año pasado ocurrieron 15.817 homicidios, mientras que Medicina Legal reportó 17.565, lo cual implica una diferencia entre las dos fuentes de 1.748 personas. Es la primera vez desde 1998 que los homicidios reportados por Medicina Legal son superiores a los reportados por la Policía Nacional (3%), como se puede observar en la Figura 1, que adicionalmente considera una tercera fuente, el DANE (que por la naturaleza de su ejercicio estadístico se publican con dos años de rezago).

Figura 1. Homicidios en Colombia. 1998-2009


Las diferencias

Adicionalmente, 2009 también es el único año en que las dos fuentes difieren en su tendencia: mientras que para la Policía Nacional hubo una reducción de los homicidios en 2%, para Medicina Legal se presentó un aumento del 15,17% (Figura 2), hecho que anotó  de manera reciente el editorialista del diario El Tiempo Eduardo Posada Carbó.

Figura 2. Cambio anual en los homicidios en Colombia. 1999-2009

En una anterior ocasión[1] argumentamos que estas diferencias pueden ser explicadas por razones conceptuales, metodológicas y de cobertura (presencia geográfica). La Policía –Nacional registra crímenes conocidos y presuntos, mientras que Medicina Legal realiza dictámenes  forenses: por ejemplo un envenenamiento, que puede aparecer inicialmente como accidental o autoinfligida, en criterio de Medicina Legal durante el dictamen puede ser catalogada como un homicidio.

 

Sobre estas diferencias, el coordinador del Centro Nacional de Referencia sobre Violencia del Instituto Nacional de Medicina Legal (CNRV), Wilson Hernández, ha destacado las diferencias de orden conceptual y de metodología entre las dos instituciones[2], en el mismo sentido que lo había anotado CERAC en 2007 y que genera diferencias en los niveles. Sin embargo, estas razones no permiten explicar las divergencias en las tendencias de las dos fuentes.

Tanto Medicina Legal como la Policía Nacional han señalado las fuentes de estas diferencias. El coordinador del CNRV del INML ha señalado la importancia de estas diferencias metodológicas. En una nota de prensa del periódico El Mundo, el Coronel Luis Eduardo Martínez, comandante del Departamento de Policía Metropolitana de Medellín

señalo que “Las cifras de Medicina Legal van a ser siempre diferentes a las de la Policía, porque nosotros nunca vamos a los hospitales a mirar quién llega herido de los municipios y se muere en el centro asistencial. Nosotros nunca vamos a los hospitales a mirar quiénes de los que hieren en la ciudad posteriormente se mueren. Nosotros llevamos el registro de homicidios con lo que hay en la calle, con lo que queda en la calle. Ya Medicina Legal tiene que hacer la necropsia y sumar, cuando llega el herido y muere, de Concordia o del Bajo Cauca”

El punto principal es que la existencia de éstas diferencias entre fuentes no necesariamente debe ser reconciliado de entrada, ni tampoco implica que existan “razones perversas” detrás de un mayor o menor registro de homicidios. Como el anterior ejemplo lo demuestra, entender la razón de estas diferencias permite conocer mejor la violencia homicida en Colombia.

Por ejemplo, el estudio de las diferencias por ciudades es revelador: como la Figura 3 lo muestra las diferencias para Cali son menores, mientras que se amplían significativamente para  Medellín y Bogotá. Los niveles además: no son poco significativos: para la capital del país, la tasa de homicidios según la Policía Nacional es de 18 homicidios por cien mil habitantes mientras que para Medicina Legal es de 23. En Medellín la diferencia es de 23 (una tasa de 43 comparada con una de 66 por cien mil habitantes). En Cali, la tasa de homicidios según la Policía Nacional es de 71 mientras que para Medicina Legal alcanza los 80.

Figura 3. Homicidios en las principales ciudades de Colombia. 2002-2009

 

La violencia homicida se concentró más en las grandes ciudades

Lo anterior indica que en las tres más grandes capitales del país los homicidios aumentaron en 1.582 casos en el 2009. Al considerar que entre 2008 y 2009 los homicidios aumentaron en 2.315 casos según Medicina Legal, las tres grandes capitales contribuyeron en un 68% en este aumento, siendo un 48% el aporte de Medellín.

A manera de contraste, utilizando los datos desagregados de la Policía Nacional, la reducción en un 2% respecto a 2008 en el total de homicidios del país no esta asociada con los cambios en grandes ciudades. Este comportamiento se debe a que el incremento en Antioquia, Valle del Cauca y Bogotá (561 homicidios) es compensado por una fuerte caída en 5 departamentos, Arauca, Caldas, Meta, Norte de Santander y Risaralda (591 homicidios).

Este patrón se repite al interior de los departamentos: incluso en el Valle del Cauca y Antioquia. En el Valle a pesar del fuerte incremento en los homicidios en la ciudad de Cali el departamento presentó una caída de 0,72%: de hecho al excluir la capital, los homicidios presentaron una caída de 15,47%. En Antioquia también se encuentra que excluyendo a su capital los homicidios se reducen (en 5,79%).

Lo anterior muestra que, según la Policía Nacional, los homicidios se redujeron en prácticamente todo el país, a excepción de Cali y Medellín, la reducción de los homicidios sin estas dos ciudades sería entonces del 8% con respecto al 2008.

 

Transformación de la violencia

Así, un estudio detallado de estas cifras conduce a varias conclusiones preliminares: la primera, que la violencia homicida se ha transformado, ahora se concentra más en las ciudades y en aún más en las grandes ciudades. Este efecto, de hecho, es consistente con las diferencias entre las dos fuentes: de tiempo atrás se ha sabido que Medicina Legal tiene mejor cobertura en las grandes ciudades, donde de hecho recibe casos de lugares apartados, por razones judiciales o de simple cobertura. Habrá diferencias metodológicas y muchas cifras que conciliar, pero estas grandes diferencias, sí muestran que el reto de seguridad para poder reducir la violencia es hoy más grande en los grandes centros urbanos del país.

 

Artículo publicado en el periódico de la Policía Nacional de Colombia, edición No. 3


[1] Aguirre y Restrepo, 2007. “Homicidio y muertes violentas: Un análisis comparativo de las fuentes en Colombia”. http://www.medicinalegal.gov.co/drip/2007/9%20Forensis%202007%20articulos-1.pdf.  Fecha de consulta 22 de febrero de 2010.

[2] Diario El País, Enero 08 de 2010. “Cifras de homicidios del 2009 no coinciden” http://www.elpais.com.co/historico/ene082010/JUD/homicidios.html. Fecha de consulta: 22 de febrero de 2010.

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