La tregua unilateral de las FARC en 2013-2014: cumplimiento incompleto, menos violencia

El monitoreo de la tregua anunciada por las FARC, realizado por CERAC, con información de múltiples fuentes, revela que la tregua se cumplió, pero de manera incompleta.

Durante el mes de tregua bajó la violencia en número de acciones y se redujo el número de víctimas letales, en comparación con el promedio de accionar de este grupo guerrillero en meses sin tregua. Estimamos la reducción de la violencia en un 65%, similar nivel de cumplimiento al de la tregua, de dos meses del año pasado. Se registraron tres víctimas fatales por acciones unilaterales de las FARC, en un total de 12 acciones atribuibles a las FARC violatorias de tal tregua. El número de acciones, sin embargo, es mayor a las del mismo período de fin de año del 2011, cuando no se declaró una tregua formalmente pero desapareció casi completamente las FARC del panorama del conflicto.

También se evidencia una variación en los tipos de violencia vistos, con un aumento sustancial de amenazas y la reaparición de desplazamientos atribuidos a las FARC, y una importante reducción de acciones contra centros poblados y objetivos militares.

La tregua

Las FARC anunciaron, mediante comunicado publicado el pasado 8 de diciembre, una tregua unilateral la cual tendría lugar, entre el 15 de diciembre y el 15 de enero. A diferencia del 2011, cuando tras un mes largo de conversaciones, la tregua duró dos meses (entre 20 de noviembre de 2012 y el 20 de enero de 2013). Explícitamente, las FARC anunciaron una cesación de acciones hostiles y tregua para todos sus bloques, frentes y columnas.

El nivel de violencia: mantenimiento de las acciones unilaterales atribuibles a las FARC

En total se registraron 12 acciones unilaterales por parte de las FARC, lo que representa un mantenimiento de los niveles de violencia con respecto al mismo período de la tregua del año anterior (en el que se presentaron 12 acciones unilaterales atribuibles a ese grupo).

La tregua representa una disminución de la violencia si se compara con períodos en el que no hubo tregua. Si se le compara contra un nivel de acciones promedio mensual, estimamos.

Si la intención de las FARC es demostrar la capacidad para ejercer violencia, este tipo de acciones unilaterales en un periodo de tregua deslegitima su anuncio y muestra una capacidad algo limitada de control frente a las decisiones militares que eventualmente se tomen en los diálogos de paz. Las 12 acciones unilaterales también pueden verse como demostración del nivel de desintegración al interior de las FARC, que si bien es menor al que en un momento se esperaba y ha sido señalado por otros analistas, sí evidencia la desobediencia de ciertos miembros de dicha organización y la distancia que existe entre la guerrilla que aún está en campo y las decisiones del equipo negociador que los está representado en Cuba.
Pese a lo anterior, la tregua sí tiene efectos positivos sobre la violencia, puesto que disminuye el nivel de acciones violentas atribuibles a las FARC. Si se compara frente a las mismas fechas del mes anterior, o frente al promedio mensual de acciones sí hay una reducción de la violencia: del 15 de noviembre al 15 de diciembre en el año 2013 pasado, sin tregua, se presentaron 38 acciones, mientras que en octubre hubo 70 acciones unilaterales, convirtiéndose con esto en el mes con mayor número de estas acciones (una caída del 65%). No obstante, la violencia no disminuyó durante este periodo por acciones realizadas por otros grupos.

Las víctimas:

En las acciones unilaterales atribuidas a las FARC se registraron 2 víctimas letales, una civil y una militar, a diferencia de la tregua anterior en las que se presentaron 3 víctimas letales (un policía, un militar y un civil). Con respecto al mismo periodo de 2011, el número de víctimas letales de mantiene (2 civiles muertos). Finalmente, en el mes inmediatamente anterior a esta tregua, se presentaron 7 muertos (4 civiles, 2 militares y 2 policías), lo cual demuestra una disminución no sólo del grado de letalidad de las acciones sino de la violencia misma.
Pese a lo anterior, el número de víctimas no letales, tanto civiles como combatientes, se incrementó en el período de la tregua. En total se registraron 10 heridos, 5 civiles y 5 integrantes de la Fuerza Pública (4 policías y un militar), en comparación con 4 heridos, 2 civiles y 1 militares, durante el período de tregua anterior. Sin embargo, este nivel es mucho menor que el reportado el mes inmediatamente anterior a la tregua, cuando se registraron 30 heridos, 10 civiles y 20 integrantes de la Fuerza Pública (15 militares y 5 policías).
Aunque la cifra esperada de reducción de la violencia podría ser mayor, la disminución del número de víctimas directamente asociadas al conflicto y atribuidas a las FARC son un dividendo de paz de esta tregua.
Este resultado es un reflejo del cambio en el tipo de acciones que ejecutó las FARC durante el período. Notamos, finalmente, una concentración hacia objetivos militares y de la fuerza pública mayor a la del pasado.

Helicóptero cae en Anorí

El 10 de enero un helicóptero de la empresa Sociedad Aeronáutica de Santander S.A. cayó y murieron 5 personas, todas miembros del ejército. Sobre este caso hay varias versiones. La versión oficial, reporta que está en averiguación la causa de la caída de la aeronave. La empresa propietaria del helicóptero señaló que no se presentaron problemas mecánicos o condiciones meteorológicas adversas. Fotos filtradas en redes sociales que se presentan como piezas de la aeronave muestran lo que serían huellas de proyectiles, señalando la posibilidad de que haya sido derribado por grupos armados. En Anorí, hay evidencia de presencia violenta de grupos neoparamilitares (en particular los Urabeños, frentes de las FARC y es un municipio de presencia histórica del ELN). La dificultad en términos de la calificación de una eventual acción militar contra el helicóptero reside en que la aeronave no era un helicóptero militar sino de tipo civil, y las tropas transportadas en él se encontraban en una acción humanitaria en curso (el rescate y transporte de un soldado herido).

Los tipos de violencia: más amenazas y explosiones intencionales

Durante el periodo de tregua se evidenció una transformación del tipo de violencia que ejerció las FARC. Las explosiones intencionales y las amenazas concentraron el mayor número de acciones unilaterales. Del total de las 12 acciones unilaterales que se registraron en esta tregua, 3 corresponden a explosiones intencionales y 3 fueron amenazas.

En lo concerniente a explosiones intencionales, la cifra observada es igual a la registrada en la tregua pasada. Sin embargo, se resalta la disminución con respecto al mes anterior a la tregua, donde se registraron 6 explosiones. A pesar de este comportamiento, se registra que durante un periodo donde no existe tregua, el número de acciones es menor. Entre diciembre de 2011 y enero de 2012 hubo una sola una explosión intencional.

En lo que respecta a las amenazas, durante esta tregua se registraron 3 amenazas, a diferencia de las 2 que se registraron en el mismo período de la tregua anterior. Al igual que las explosiones, hubo una disminución con respecto al mes inmediatamente anterior a la tregua, el cual registró 4 amenazas. Sin embargo, muchas de estas fueron colectivas, generando en dos ocasiones desplazamientos masivos y afectando a un número mayor de civiles que en el año anterior. En comparación, durante el periodo entre 2011 y 2012 no se presentaron amenazas ni desplazamientos masivos atribuibles a las FARC.

Más acciones en Antioquia

A diferencia del 2012 cuando muchos eventos se concentraron en los departamentos de Cauca, Norte de Santander y Huila, en este año se evidencia una concentración -pero menor que en la anterior tregua- en los departamentos de Antioquia y Caquetá.

Análisis

El contexto de negociación regula las acciones de las FARC y modifica sus necesidades. La tregua sirve no sólo para mejorar la imagen ante la comunidad nacional e internacional, como una organización comprometida con la paz y que respeta las normas del DIH, sino que sirve de mecanismo de control de sus propios frentes. Así, esta tregua constituye un hecho de paz, pero muestra al tiempo las limitaciones de la comandancia de las FARC para controlar el comportamiento de todos sus frentes y columnas, y para que estos se plieguen a las decisiones del Secretariado de esa organización.
Más que divisiones, este comportamiento puede dar muestra de disidencias al interior de las FARC en torno al proceso de diálogo; específicamente, en cuanto a la existencia de frentes y columnas para los que el proceso de desmovilización representaría la pérdida de control de rentas derivadas del narcotráfico y la explotación de minerales. .
Ahora bien, no evidenciamos en este reporte, una división de carácter estratégico de las FARC frente al proceso de diálogo, que ponga en peligro la cohesión del grupo negociador en la mesa ni la sostenibilidad de los acuerdos alcanzados. Si hay disidencias, son marginales.

¿Una estrategia militar complementaria?

Durante el periodo de tregua, es posible observar una focalización del accionar militar de la Fuerza Pública frente a las FARC. Con respecto a los combates, si bien estos se concentran en su mayoría en el departamento de Antioquia, también se observan combates en los departamentos del suroccidente del país como lo son Putumayo, Caquetá y Valle del Cauca. Así mismo, se registraron acciones ofensivas de las Fuerzas Militares tendientes a afectar a estructuras armadas de las FARC en el oriente del país, en Arauca, Caquetá y Meta.

Esto puede dar muestras de una concentración del accionar de la Fuerza Pública en aquellos frentes que pueden no estar comprometidos con el proceso de paz como los son los frentes 34 y 36 que operan en el departamento de Antioquia, además el frente 57 que opera en el Chocó y son pertenecientes al Bloque José María Córdoba; los frentes 14, 15, 49 y la columna móvil Teófilo Forero que operan en el departamento de Caquetá, así mismo el frente 48 que opera en el Putumayo que pertenecen al Bloque Sur; y por último al frente 6 que opera en el Cauca y al frente 28 que opera en el Valle del Cauca y pertenecen al Bloque Occidental.

 

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